lunes, 27 de mayo de 2013

Aprendiendo a aprender

Antes de identificar qué cambios pueden ser relevantes en mi ambiente personal de aprendizaje, ciertamente es necesario partir desde una reconstrucción del mismo. De esta manera, esta reflexión se verá dividida en tres componentes: una primera introducción en la cual se reconstruye el ambiente como tal, un análisis posterior donde se hace énfasis en elementos particulares con el objetivo de que salgan a la luz algunas dificultades presentes en este ambiente, y finalmente los replanteamientos que se pueden hacer en el mismo al respecto de estas complicaciones.

Para dar inicio a la reconstrucción, partimos nuevamente del concepto de ambiente personal de aprendizaje. Como se concluyó en la primera reflexión, este consta de los entornos personales – entendidos como los espacios, actores e interacciones relevantes entre otros –  propios de cada individuo que propicia el aprendizaje (bien sea de manera voluntaria o involuntaria). (Duarte, 2003) De aquí vemos que, dado que mi estilo de aprendizaje se caracteriza por ser altamente mutable, en mi ambiente personal se incluye una amplia gama de espacios distintos típicos de los estilos propuestos por Kolb (Gomez, 2011) enfocados hacia el aprendizaje descrito para ingeniería y para matemáticas. (Entradas “Ambientes personales de aprendizaje y ambientes institucionales” y “El aprendizaje en la ingeniería”).

Sin embargo, más allá de los espacios es importante considerar los otros aspectos del ambiente, esto es, los actores presentes y las interacciones realizadas. En primera instancia, y según el estilo aplicable, los actores relevantes suelen hacer las veces de guía para encausar el aprendizaje hacia los objetivos de la actividad según corresponda, ya sea de manera explícita coordinando o promoviendo la realización de la actividad de aprendizaje de una manera particular o de manera implícita permitiendo al aprendiz modelar su aprendizaje mediante el análisis de la situación y/o el actor en cuestión como punto de partida (como por ejemplo en el caso de la entrada “Volviendo al colegio”). En segundo lugar, y como hemos venido mencionando, las interacciones existentes en el ambiente son aquellas que permiten al aprendiz extraer las experiencias que van marcando el aprendizaje. De manera concreta, estas se pueden ver clasificadas como los pasos en el ciclo de aprendizaje descrito por Kolb (Gomez, 2011): las experiencias concretas, la observación reflexiva, la conceptualización abstracta y experimentación activa.

Ya con estos puntos definidos, tenemos una concepción detallada de los elementos presentes en mi ambiente personal de aprendizaje: lo suficientemente comprensiva como para que podamos resaltar la presencia de ciertos aspectos distintivos. En primer lugar, dada la dinámica que describo respecto al aprendizaje en ingeniería o en matemáticas, mi ambiente de aprendizaje se ve fuertemente marcado por situaciones de trabajo netamente individual, o situaciones en las cuales la relevancia de otros actores se limita a un intercambio de ideas que resulta ser meramente un apoyo al desarrollo personal. Ciertamente esto constituye una dificultad a la hora de trabajar en conjunto de manera más equilibrada con otros personajes. De hecho, en ocasiones me es necesario acabar reescribiendo o rehaciendo partes correspondientes a mis compañeros, quitándome tiempo para trabajar en otras labores. Este trabajo adicional radica no en una desconfianza ni en una falta de comunicación, sino simplemente en diferencias en cuanto a dedicación y/o de estándares de calidad en la realización de las actividades.

En segundo lugar, mi ambiente personal se ve marcado de manera distintiva por los espacios de reflexión. Esto es, si bien el aprendizaje se ve caracterizado por una estructura experiencia-reflexión, debido a la limitada posibilidad de participar en algunas experiencias, en mi caso el componente de reflexión domina por sobre el de experiencia (como se esperaría de alguien con un carácter introvertido). Esto, a su vez, constituye una doble dificultad sobre el aprendizaje. Por una parte, el hecho de no poder experimentar estas experiencias (e. g. por cuestiones de tiempo) ya limita el aprendizaje de manera marcada. Sin embargo, por la otra parte, este ‘exceso’ de reflexión se suele traducir en periodos de inacción o de poca producción formal, aún si en el fondo esta reflexión coincida con el progreso de la actividad de aprendizaje. Esto se puede ver de manera clara en el caso de materias de matemáticas de carácter netamente teórico, pues en estas no me es posible trabajar tan fuertemente en toda la gama de ejercicios existentes (cada uno requiere de una dedicación en tiempo significativa) y, en los pocos que sí logro trabajar, la necesidad de seguir abstrayendo información y reflexionar acerca de las posibles alternativas de solución resulta en un manejo ineficiente del tiempo en cuanto al aprendizaje global (i. e. debido a las demás actividades en cola).

Como una tercera característica relacionada con otros conceptos analizados a lo largo del curso, rescato la relevancia del interés y la motivación en mi ambiente personal de aprendizaje. Antes de continuar con esta relación como tal, recordamos los puntos más importantes al respecto del interés presentado por Herbart: el interés difiere del deseo y del agrado para verse como una actividad espontanea que relaciona atención, espera, demanda y acción. (Hernandez, 1965) Por esta razón, el interés directo o inmediato resulta el más relevante en el aprendizaje, pues este nace directamente de la cosa/acción y marca la atención del estudiante en la misma. Adicionalmente, este interés resulta ser el menos efímero al estar arraigado más profundamente y ser menos propenso a eliminarse (salvo con un desincentivo explícito).

Volviendo a mi ambiente personal de aprendizaje, como a la mayor parte de las actividades a realizar se les da comienzo por iniciativa propia, aparte de restricciones inamovibles (e. g. fechas límite de entrega) la motivación para trabajar radica plenamente en la existencia o no de este interés que mencionaba. Más allá de si la actividad tiene nota (indicando repercusiones explícitas a largo plazo) o es en grupo (representando un compromiso no sólo personal sino también con el resto del grupo), el interés mismo marca qué tan bien y/o rápido se podrá trabajar sobre la misma. El problema que esto representa se ve en dos formas nuevamente. Por un lado, una falta de interés se convierte en un gran obstáculo para comenzar a trabajar en ciertas entregas, como lo es el caso de escritos o informes extensos sobre los que no existe un trabajo previo bien definido y documentado y, por lo tanto, no es fácil iniciar con un avance sólido o bien planteado. Por el otro lado ocurre que a veces se pueden presentar excesos de interés: más de una vez me he quedado hasta altas horas de la noche (o, más estrictamente, de la madrugada) dándole vueltas a un código o una simulación que, si bien estaba completa o lista para enviar, ofrece la posibilidad de ir variando algunos parámetros o líneas para observar nuevos comportamientos. Esto evidentemente resulta ser un problema cuando hay más tareas en cuestión o simplemente por estar quitándole tiempo al descanso requerido para continuar laborando.

Habiendo analizado los tres puntos críticos en mi ambiente personal de aprendizaje, consultamos qué replanteamientos podrían ser relevantes en cada uno de estos aspectos, procurando mejorar mi experiencia como aprendiz. Para ello nos remitimos a materiales sobre los que se trabajó en clase para tener una concepción clara de cómo estas propuestas pretenden dar alivio a estas dificultades.

En primer lugar, respecto al carácter individual del trabajo, cabe anotar que sin una reestructuración de los programas educativos, no es viable cambiar el enfoque que se presenta. De igual manera tampoco se puede llegar a amalgamar las expectativas de todos los estudiantes para que el trabajo de cada uno sea de la misma calidad y porte. De este modo, en este caso el replanteamiento corresponde a un cambio en cómo se percibe la colaboración con los demás estudiantes, comenzando desde los grupos de estudio y de trabajo. Al hacer esta colaboración más activa, se buscan alinear los objetivos y/o fines, mejorando así la comunicación y trabajando de una manera más efectiva, inclusive con personas no tan cercanas. (Marañon, 2010)

En segundo, relativo a los espacios de reflexión excesivos, y la falta de espacios de experimentación, un posible replanteamiento corresponde a un cambio en la raíz de este asunto: buscar una transición a una posición más extrovertida, y en general buscar aprovechar más espacios para la experimentación activa (y conjunta) y relegar un poco los espacios de reflexión individual pues de esta manera se puede lograr trabajar más eficazmente al congeniar favorablemente con otros estudiantes, no sólo en clase. (Zubiría, 2010) Cabe anotar que si el problema es disponibilidad temporal, también puede llegar a ser necesario replantear la cantidad de carga que se asume en cada periodo, que directamente contribuye a solucionar esta falencia.

Por último, es necesario replantear el manejo que se le doy, tanto a las entregas que no provocan mayor interés (y por tanto se hacen por cumplir con las mismas casi de manera exclusiva), como a aquellas que acaban por consumir mi tiempo de manera “innecesaria”. En este primer caso, la solución más efectiva respondería a tratar de dar continuidad al trabajo, pues seguramente existe un punto de partida en el cual todavía existe alguna pizca de interés que se pierde en el camino, ya sea por un manejo inadecuado (e. g. castigo-recompensa) o por inacción. (Hernandez, 1965) Ya en el segundo, el replanteamiento responde a limitar este interés que desborda hasta que realmente exista un tiempo para proceder a explorar, e ir haciéndolo de manera gradual.

Para concluir, observamos cómo estos tres replanteamientos son claves para potencializar mi aprendizaje ya que responden a ciertas falencias que se identifican sobre el manejo que actualmente le doy a mi ambiente personal de aprendizaje. De este modo, los materiales trabajados a lo largo del curso y las reflexiones hechas realmente me ayudan a aprender a aprender mejor.

Bibliografía:

 

Duarte, J. (2003). Ambientes de aprendizaje: Una aproximación conceptual. Revista Iberoamericana de educación.
Gomez, J. (2011). El Aprendizaje Experiencial. Obtenido de Capacitación y Desarrollo en las Organizaciones: http://www.ecominga.uqam.ca/ECOMINGA_2011/PDF/BIBLIOGRAPHIE/GUIDE_LECTURE_5/1/3.Gomez_Pawelek.pdf
Hernandez, S. (1965). Psicopedagogía del Interés: Concepto y especies del interés. Mexico D. F.: Unión Tipográfica Editorial Hispano-Americana.
Marañon, A. (2010). Aprendizaje en Colaboración. Bogotá, Colombia.
Mills, J. E., & Treagust, D. F. (2003). Engineering Education - Is problem-based or project-based learning the answer? Australasian Journal of Engineering Education, online publication 2003-04.

Zubiría, S. (2010). Experiencias Docentes. Bogotá, Colombia.

lunes, 20 de mayo de 2013

ExpoAndes - Ingenio o Ingenuidad


Tras la experiencia del día martes y discusiones con colegas, se pudo identificar una problemática importante en la actividad de ExpoAndes. En esta, los estudiantes de primer semestre presentan proyectos que, salvo en ingeniería mecánica (en que todos atacan un problema en común), no tienen unas directrices muy definidas, luego no hay mayores restricciones en cuanto al proyecto presentado. Bajo una primera vista esto es algo positivo en el sentido que se está promoviendo que florezca el ingenio de los estudiantes al permitirles tomar las aproximaciones que prefieran a problemas de interés para la sociedad colombiana. Efectivamente este es el espíritu de la actividad en cuestión, mucho más allá de sólo cumplir con un requisito de acreditación.

Sin embargo, el resultado formal es otro, y pareciera que la ingenuidad (o inocencia) de los "primiparos" se toma el papel protagónico: la mayoría de los proyectos resultan ser ideas o prototipos (muchas veces incompletos) de sistemas ya existentes en otros contextos que se tratan de importar, a veces sin tener muy en cuenta la aplicabilidad o la realidad del país; cosas que fácilmente se encontrarían en artículos de revistas o periódicos recientes. Adicionalmente, la falta de bagaje técnico y las complicaciones de este trabajo en equipo, así como la estructura que se maneja para la actividad o el alcance exigido para el proyecto, son más que suficiente para que algunos de los estudiantes pierdan la motivación y desistan de seguir estudiando una ingeniería. De hecho, el que a veces se les exige sólo presentar una idea (como en el caso de industrial) y en otras se les pide un prototipo funcional y completo (como en mecánica) u ejemplo previamente aplicado. En este sentido no se estaría promoviendo el ingenio de los estudiantes si no se expone la ingenuidad de los mismos y se procede a ultrajar el objetivo planteado.

Tratando de analizar la situación inicialmente desde el “aprendizaje en la ingeniería” (Liu, 2013), se recuerda que en ingeniería es inefectiva la dinámicas ‘chalk and talk’ o netamente teórica, pues especialmente siendo nuevos estudiantes no existe una dinámica de trabajo fija. Más aún, el aprendizaje basado en problemas es la estrategia más adecuada para estos primeros periodos debido a que se trabaja sobre problemas basándose sobre los conocimientos previos de cada individuo. De este modo, si bien no tendrán una única solución óptima, por excelencia siempre se han manejado ciertos esquemas particulares, que es precisamente el panorama sobre el que comentamos anteriormente.

En esta forma, podríamos relacionar esto con la charla de Sir Ken Robinson acerca de cómo la creatividad se pierde con la escuela. (Robinson, 2013) De hecho precisamente en este evento de ExpoAndes es especialmente claro este efecto por cuanto muy rara vez se ve un proyecto que realmente salga fuera de lo común: que se ha observado en la industria y el mundo como una solución factible, varias veces aún sin ser sencilla y efectiva en el contexto específico del problema. De hecho si se hace un seguimiento cuidadoso al proceso del proyecto antes de llegar a la presentación en el evento de ExpoAndes, se observa desde antes que una posible solución puede llegar a verse limitada o ultrajada cuando no goza de este beneficio de haber sido popularizada anteriormente.

Para continuar con el siguiente punto podemos considerar ahora el componente de trabajo en equipo. En este caso el análisis se ve guiado por las filosofías del director Alejandro Marañón, quien con su “Aprendizaje en Colaboración” (Marañon, 2010) resalta que esta experiencia es un abrebocas para el estudiante al mundo laboral, puesto que no siempre en la vida laboral se podrá escoger con quien se quiere trabajar. De esta manera, se busca redirigir los esfuerzos en superar estas diferencias  y en el fin específico por cuanto se forma la colaboración. Así, no sólo se logra cumplir con los objetivos propuestos, sí no que en este caso permite, aprender a manejar las situaciones de similar estilo.

Finalmente analizamos la situación desde la perspectiva del interés y la experiencia en función de las ideas introducidas en los nodos anteriores. Esto nos arroja que el nodo de excavación del análisis anterior, debería volver a pasar. Sin embargo, el resto resulta en el mismo sistema.

De esta manera se  proponen las siguientes posibilidades para cambiar la dinámica Propuestas de solución Equipo 1:
* Directrices más concretas, pero tampoco tan restrictivas. La idea correspondería a una selección de problemáticas particulares sobre las cuales trabajar (que esté mucho más definido de maneras que los proyectos sean más sencillos pero que tengan un mayor y un funcional actualmente se reúnen gruesamente por categorías). Este es un punto de detallado en la función de lo que se resulta efectivamente..
* Hacer de la experiencia en mecánica implica que la mecánica del robot está bien entonces.
Comparar la experiencia en mecánica y en el resto de ingenierías.
* Dar seguimiento a los proyectos que resulten innovativos. Evitar valores e ingeniosos.
   - Evitar aniquilar las buenas ideas (Evitar el "Para qué si da lo mismo")

A partir de este análisis global acerca de la actividad de ExpoAndes en la universidad, esperamos que, en conformidad del desarrollo de los jóvenes por el que aboga Rousseau se logre con el crecimiento las de las dT, pues ya formalmente se cruzan los puntos de acción de las mismas con los momentos en que se puede comenzar a apelar a la razón en estos individuos. En el caso personal, observamos cómo esta evolución progresiva que propone Rousseau se presenta de manera esquemáticamennte como cuando una persona cualquiera aleja al resto de individuos porque está arrojando fuegos artificiales. Como aprendiz, este proceso se ve replicado en las distintas etapas de los procesos complejos en los cuales estoy tomando parte en la actualidad, así que basta con echarles un ojo a los niños.

Bibliografía:

 


Hernandez, S. (1965). Psicopedagogía del Interés: Concepto y especies del interés. Mexico D. F.: Unión Tipográfica Editorial Hispano-Americana.
Liu, H. (11 de Febrero de 2013). El Aprendizaje en la Ingeniería. Obtenido de Introspection: http://hliu917.blogspot.com/2013/02/el-aprendizaje-en-la-ingenieria.html
Marañon, A. (2010). Aprendizaje en Colaboración. Bogotá, Colombia.
Robinson, S. K. (June de 2013). Schools Kill Creativity. Edimburgo, Escocia.

jueves, 9 de mayo de 2013

Esquema general de escrito: ExpoAndes - Ingenio o Ingenuidad

1. Presentación del problema (¿Cuál es el problema? ¿Por qué es un problema?):
Tras la experiencia del día martes y discusiones con colegas, se pudo identificar una problemática importante en la actividad de ExpoAndes. En esta, los estudiantes de primer semestre presentan proyectos que, salvo en ingeniería mecánica (en que todos atacan un problema en común), no tienen unas directrices muy definidas, luego no hay mayores restricciones en cuanto al proyecto presentado. Bajo una primera vista esto es algo positivo en el sentido que se esta promoviendo que florezca el ingenio de los estudiantes al permitirles tomar las aproximaciones que prefieran a problemas de interés para la sociedad colombiana. Efectivamente este es el espíritu de la actividad en cuestión, mucho más allá de sólo cumplir con un requisito de acreditación.

Sin embargo, el resultado formal es otro, y pareciera que la ingenuidad (o inocencia) de los "primiparos" se toma el papel protagónico: la mayoría de los proyectos resultan ser ideas o prototipos (muchas veces incompletos) de sistemas ya existentes en otros contextos que se tratan de importar, a veces sin tener muy en cuenta la aplicabilidad o la realidad del país; cosas que fácilmente se encontrarían en artículos de revistas o periódicos recientes. Adicionalmente, la falta de bagaje técnico y las complicaciones de este trabajo en equipo, así como la estructura que se maneja para la actividad, son más que suficiente para que algunos de los estudiantes pierdan la motivación y desistan de seguir estudiando una ingeniería. En este sentido no se estaría promoviendo el ingenio de los estudiantes si no se expone la ingenuidad de los mismos.

2. Análisis de la situación
* Analizar desde el aprendizaje en ingeniería.
   + Tomar como punto de partida publicaciones anteriores.
   + Evidencias de cómo se promueve la repetición de lo que ya se ha implementado antes.
   + Complementar con contexto del Video 1 (Sir Ken Robinson).
   + Contenido de las lecturas.
* Enfatizar sobre la importancia del trabajo en equipo
   + Tomar como punto de partida el Video 4 (Alejandro Marañon)
   + Contenido de las lecturas e *investigación adicional*.
* Anotar la importancia de dar seguimiento a las buenas ideas.
   + Comentar casos particulares de conocidos.
   + Recalcar sobre interés y motivación (material del nodo 3).

3. Propuestas de solución
* Directrices más concretas, pero tampoco tan restrictivas.
   - Selección de problemáticas particulares sobre las cuales trabajar (actualmente se reúnen gruesamente por categorías).
   - Comparar la experiencia en mecánica y en el resto de ingenierías.
* Dar seguimiento a los proyectos que resulten innovadores e ingeniosos.
   - Evitar aniquilar las buenas ideas (Evitar el "Para qué si da lo mismo")

Manifestaciones Públicas... ¿Y para qué?

En estos últimos años se ha venido haciendo más y más común la presencia de manifestaciones públicas en la ciudad de Bogotá, prominentemente en la forma de marchas. Esto es de tal magnitud, que ya muchas veces ni siquiera se les presta mucha atención salvo por las dificultades que ocasionan (e. g. en mobilidad). Sin embargo, muchas veces estas se traducen en un movimiento en masa sin una finalidad muy bien definida: una parte prominente de los participantes suelen no tener mayor idea del motivo por el cual se está manifestando o, aún si tienen un concepto grueso, no existe una motivación profunda más allá que la de dejar de participar en otras actividades. Más aún, casi de manera permanente se observa cómo estas mismas tambien cobijan a individuos que - relacionados o no con el fin de la manifestación - acaban causando disturbios.

Para ejemplificar esto, se puede recapitular sobre una de las últimas manifestaciones en la Universidad Nacional. En esta ocasión, a diferencia de estudiantes manifestando por la educación, que era lo que esperaba todo el mundo, se presentó una fuerte retaliación por parte de profesores y estudiantes contra los manifestantes. Esto nos permite reflexionar al respecto del nivel al que se han degenerado este tipo de manifestaciones que usualmente se usan exclusivamente para mostrar un descontento masivo con respecto a temas delicados.

Material de apoyo: Videos sobre problemáticas educativas

A lo largo del video se refuerza la idea de que el sistema actual de educación es un mecanismo de homogeneizar a los estudiantes y al contrario de lo que se quiere, esencialmente mata a la creatividad.

- La creatividad puede llegar a verse incomprendida y ultrajada al ser algo impredecible (se cita el ejemplo de la bailarina).
- El sistema educativo nos prepara para no equivocarnos, por lo que se genera temor, anulando la posibilidad de crear algo original.
- En la educación pública, los profesores tampoco se ven como promotores de la creatividad si no como un elemento más del sistema.
- La inteligencia se ve caracterizada por su diversidad, dinamismo y unicidad. Esto implica que el sistema educativo actual no sirve al buscar precisamente homogeneizar a los individuos, matando la diversidad, aludiendo a la monotoneidad y, por lo tanto, perdiendo la unicidad.

Video 2: (URL http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=-1Y9OqSJKCc#t=58s)
En este video nuevamente se critica al sistema educativo actual, esta vez desde el contexto de Argentina. Se hace énfasis en los origenes de las directrices de la educación actual (i. e. publica, gratuita y OBLIGATORIA).
- Se discute si la labor de la educación debería ser la inclusión o contención de los individuos hasta que abandonan la escuela (como viene siendo). De aquí se concluye que el sistema está mal planteado o, por lo menos, mal enfocado.
- Analizando la educación de manera individual se observa cómo se produce un daño a nivel humano por el bien del sistema. Esto es comparable con el análisis que hace Sir Ken Robinson de manera concreta.
- El origen del sistema educativo proviene de un modelo importado que además se creó en un régimen imperialista durante un periodo marcadamente industrial, lo cual explica la necesidad de controlar y homogeneizar a los ciudadanos - básicamente lo que se observa, grosso modo, de la educación actual.
- Esta mentalidad genera finalmente un tipo de exclusión social, pues dada la alta receptividad en los niños, esto no hace si no aburrirlos y degenerar su aprendizaje.

Sergio de Zubiría:
- La voz del estudiante es un elemento clave en el curso, pues esta es la manera en que puede aportar a la clase.
- No se deben despreciar los comentarios de los estudiantes. Esto no sólo es para no desincentivarlo, si no que siempre hay algún material de valor que se puede extraer entre lo que dice.
Alejandro Marañon:
- Se resalta la importancia de la colaboración con otros estudiantes, no sólo como abrebocas al mundo laboral.
- Esta experiencia permite a los estudiantes aprender a enfocar sus esfuerzos hacia un fín específico.
- Sólo cuando ha habido la oportunidad de establecer una comunicación adecuada es que es posible trabajar de manera efectiva.

lunes, 29 de abril de 2013

¿Cuál es la relación entre espacio y aprendizaje?


Durante este nodo estudiamos cómo los espacios han venido condicionando el aprendizaje a lo largo de la historia, así que en esta reflexión profundizo de manera individual sobre la relación entre espacio y aprendizaje, así como los aportes de esta hacia mi experiencia personal. Para este efecto introduzco brevemente los elementos relevantes del análisis grupal realizado sobre los espacios que educan; particularmente los enfoques que ofrecen para el aprendiz y la forma en que se promueve el aprendizaje.

Para comenzar con la reconstrucción de la relación entre espacio y aprendizaje recordamos cómo en la edad media se presenta una dicotomía entre el aprendizaje teórico en las universidades y el práctico en los demás gremios, como se observa del mapa conceptual desarrollado. De aquí observamos que justamente el espacio físico va de la mano con el enfoque particular ante la enseñanza que brinda cada espacio. Sin embargo, esto no es universal: en la universidad existe la posibilidad de estudiar carreras con un enfoque práctico, como medicina, una vez se concluye con el ciclo de estudio básico. (Rábade, 1996) Por otra parte, enfatizando el otro punto, la promoción del aprendizaje se ve dirigida principalmente por los estatutos que se venían estructurando, pues estos incluían el cómo responder antes las diversas situaciones que se podían dar cuando el aprendizaje se viera vulnerado. (Alighiero, 1987)

Esto entra en contraste con los espacios contemporáneos, ya que el espacio físico pasa a segundo plano y el enfoque hacia el estudiante se hace más personalizado. En todo caso, se alcanza a seguir viendo que secciones particulares de los espacios apuntan a formas particulares de enseñanza, tomando como ejemplo el espacio reconstruido grupalmente (Maloka). Ahora bien, en cuanto al cómo se promueve el aprendizaje, se pasa de una cultura de “contratos,” (aprendizaje demarcado puramente según los estatutos) a una en que el estudiante define su propia trayectoria. (Hernandez, 1965). Al ver ambos casos extremos, se concluye que la relación entre espacio y aprendizaje trasciende el mero enfoque hacia una forma de aprendizaje particular, ya que al variar el espacio se adapta también el enfoque según el aprendiz. De hecho, de manera activa estos espacios condicionan el aprendizaje al predefinir y/o limitar las estrategias utilizadas con los estudiantes.

Ya para aplicar esto a mi caso personal, recordemos primero que para el primer nodo hice un análisis acerca del aprendizaje en las disciplinas de ingeniería y en la de matemáticas. Como espacios distintos, se observa que la relación espacio-aprendizaje va marcada por el enfoque práctico en la ingeniería y el teórico en las matemáticas. (Entrada “Ambientes personales de aprendizaje y ambientes institucionales” y Reflexión Nodo 1). De esta manera, al reconocer que el espacio condiciona el aprendizaje, como aprendiz me veo obligado a cambiar mi forma de pensar y de aproximarme conforme al caso en cuestión. Es decir, el conocimiento de las diferencias entre ambos espacios aporta la posibilidad de prever cual debe ser la metodología más apropiada, tanto al nivel de universidad, como ante situaciones y/o problemas de mayor escala.

En un contexto más afín a las estrategias empleadas en cada espacio, me veo obligado a separar mi experiencia en distintos casos. Por una parte, todavía existen normas y estatutos que marcas las condiciones de trabajo, pero casi siempre es el espacio particular el que marca el cómo promover el aprendizaje. A manera de ejemplos cito mi experiencia en la universidad, en olimpiadas, en el colegio y también mi experiencia fuera de un ambiente de aprendizaje formal. En el caso de la universidad, para la disciplina de mecánica se exige consistentemente mucho más trabajo a los estudiantes, de manera que orgánicamente se promueve el aprendizaje bajo el compromiso con la cantidad de trabajo. En contraste, en matemáticas esta promoción es netamente responsabilidad del estudiante, pues rara vez se exige de manera directa al estudiante (i. e. pocas veces hay tantas tareas o talleres) y es más bien él mismo quien decide cuando dedicarse al estudio.

Ya para citar otros ejemplos personales, recordamos que el aprendizaje puede ser guiado por el interés, como en el caso de olimpiadas. Para este caso, la motivación principal radica justamente en la voluntad y el interés, pues de entradas como “Cultivando una pasión” y “Entrenando para la excelencia” se rescata la idea de que participar o no de estas actividades no tiene repercusiones fuertes sobre el contenido escolar formal. Sin embargo, justamente a través de estas características es que he logrado llegar bastante lejos en el campo de las matemáticas (a veces de manera literal debido a las competencias internacionales en las que he participado). Más aún una transición en el espacio físico no necesariamente implica cambios en el aprendizaje como lo es la experiencia desde Bogotá, como desde Guanajuato.

Ahora bien, al aprender por imitación de una figura modelo (como en el colegio), observamos a una figura modelo como el Padre Francis. En este caso el aprendizaje se basa en un trabajo de observación y asimilación para reconocer cuales de las acciones y actitudes son adecuadas para fomentar mi crecimiento como persona. (Entrada “Volviendo al Colegio”). Finalmente, por fuera del aula encontramos un espacio adicional en el que día a día estamos aprendiendo con base en la experiencia, a veces de manera inconsciente. Esto se debe a que la ciudad como tal se puede observar como un espacio que educa en el cual es válido configurar el aprendizaje bajo la aproximación que se quiera utilizar.

Ya para concluir, recapitulamos al respecto de las dos interrogantes analizadas a lo largo de esta reflexión. Por una parte, observamos que la relación entre espacio y aprendizaje viene marcada por el enfoque que se toma ante el estudiante y el aprendizaje, así como la manera de promover su aprendizaje. Sin embargo, esta relación va más allá de un listado de posibilidades y de hecho se ve configurada en función del estudiante, quien da forma a ciertos aspectos del aprendizaje. Por otra parte, el aporte de este conocimiento para mí como aprendiz, se configura en la posibilidad de identificar y adecuar mi esquema de aprendizaje ante las condiciones que demande un espacio específico. Esto va de la mano con que, como se concluyó de la primera reflexión, mi estilo de aprendizaje radica en la pluralidad de formas según la necesidad de cada situación.

Bibliografía:

Alighiero, M. (1987). Historia de la Educación. México: Siglo XXI Editores.
Hernandez, S. (1965). Psicopedagogía del Interés: Concepto y especies del interés. Mexico D. F.: Unión Tipográfica Editorial Hispano-Americana.
Rábade, M. (1996). Las universidades en la Edad Media. Madrid: Ibérica Grafic.