El programa Escuela-Ciudad-Escuela llevado a cabo en Bogotá, tiene como lema “Aprovechar la ciudad como escenario de aprendizaje” (redacademica), con el fin de que los educados y educadores tengan nuevas experiencias y adquieran conocimientos por medio de las salidas de campo (visitas a museos, expediciones pedagógicas, salidas a parques, etc.), que les permita un mayor acercamiento a la aplicación de su aprendizaje en el mundo real (redacademica). Así pues, la Secretaria de Educación del Distrito, se pregunta si es conveniente seguir apoyando el programa mencionado anteriormente.
Para argumentar a favor de este plan, se plantea la siguiente pregunta: “¿Qué factores culturales y sociopolíticos definieron la educación ciudadana de Florencia en el renacimiento y cómo lo hicieron?”. Con esta pregunta se busca determinar cómo Florencia fue una ciudad educadora en el Renacimiento a partir de los cambios sociopolíticos y culturales que permitieron incentivar el aprendizaje en los diferentes tipos de población. De esta manera, es posible rescatar los elementos más significativos para que una ciudad logre educar, por diferentes medios, a sus ciudadanos, y así poder justificar cómo el programa Escuela-Ciudad-Escuela podría o no generar resultados similares. Se hará un breve recuento histórico de la situación de Florencia en esa época con algunas tensiones educativas, y se tomarán algunos principios planteados por la UNESCO en su estrategia La Ciudad Educativa para contrastarlos con situaciones de la ciudad de Florencia buscando responder a la pregunta planteada. Por último, se analizará la situación en el contexto de Bogotá, y se concluye cómo se podría cumplir estos principios a partir del programa.
Mientras que en la mayoría de las ciudades en Europa se reflejaban los peligros e inseguridad de la vida medieval, en ciudades como Venecia, Pisa, Genoa, Paris, Londes y Florencia entre otras, se vivió un proceso significativo de urbanización, lo cual contribuyó al surgimiento de nuevas clases sociales, incluyendo clases comerciales que rivalizaban a la aristocracia en términos de influencia y poder. Desde el siglo XII, Florencia era conocida como la ciudad virtuosa del arte y el comercio, y también como la que prosperaba en cuanto a sociedad: atraía a los jóvenes de zonas rurales aledañas. De hecho, la sociedad florentina se soportaba en un sistema de gremios que facilitaban el popolo minuto (la ciudadanía) para formar asociaciones con fines políticos y económicos a tal punto que el poder de estas asociaciones se extendió a los gremios de artesanos, comerciantes y obreros, ocasionando el fracaso de la democracia. Estos gremios no solo ofrecían poder político, sino que también les aseguraban protección social. En consecuencia, estos gremios eran la base de una sociedad que era independiente de la aristocracia y de la iglesia, entes regidos por la oligarquía. De este modo la urbanización a esta escala no solo surgió como reto político de la Edad Media, sino también permitió que resurgiera el humanismo: Florencia era un centro de vida intelectual que produjo el renacimiento humanístico que acabó con la mentalidad de la Edad Media. (International Encylopedia of Civil Society, 2010). Esta transición acabó generando tensiones que se pueden analizar desde el ámbito educativo, sobre las cuales nos enfocamos a continuación.
Nicolás Maquiavelo fue uno de los pensadores más reconocidos en el Renacimiento debido a su negación de la Ley Divina. Estudió durante muchos años la civilización contemporánea teniendo un punto de vista muy humanista. Su legado más reconocido es El Príncipe, obra basada en la vida de Cesar Borgia, duque de Valentino e hijo ilegítimo del papa corrupto Alejandro VI. Desde su publicación en 1532, esta obra ha sido reiteradamente condenada durante siglos como una obra diabólica, siendo el papa Clemente VIII el primero en hacerlo.
Esta obra puede considerarse una tensión en el ámbito educativo de la época porque le dio la vuelta al pensamiento medieval y lo tornó individualista y humanista. En ella se establece que la virtud es la capacidad de conseguir el éxito o fortuna como un individuo, sin importar el medio. También planteaba una forma de democracia, considerando a la monarquía como una forma inferior de gobierno que sólo era necesaria cuando el pueblo carecía de virtud para formar una república. Del pensamiento renacentista de Maquiavelo, nace la idea de convertir a los seres humanos en agentes morales en su propia lucha personal y política, donde la esperanza desplaza a la fe y deja atrás la ilusión del poder divino. Así fue muriendo el pensamiento medieval de la sociedad cristiana, en que la caridad era la más alta virtud. Esto se veía reflejado en el monarquismo de Europa de Occidente, donde la virtud institucional se basaba en el cuidado de los más enfermos y marginados de la población. Maquiavelo despojó la legitimidad de la Ley Divina y la autoridad papal, definiendo en su crítica la Modernidad, en donde la sociedad Cristiana debía ser olvidada. Con esto, su legado fue una clara representación del triunfo que tuvo Jerusalén sobre Atenas y Roma, de la fe sobre la razón. (International Encylopedia of Civil Society, 2010).
Por otra parte, antes del renacimiento se observaba una predominancia de la educación impartida por la iglesia, en la cual predominaban los estudios literarios en latín. Este tipo de educación requería de tiempos extendidos y formaba a los estudiantes como clérigos, motivo por el cual comenzó a ser insuficiente para la economía que comenzaba a florecer. Con todas estas transiciones, podemos ver que esta era otra tensión educativa presente en la época. Fue por esto que comenzaron a popularizarse las escuelas privadas, en las cuales los profesores lograban que, en poco tiempo, se llegara a resultados prácticos. Con el tiempo, esta educación comenzó a ganar fuerza de la misma manera en que lo habían hecho los distintos oficios. Incluso llegó hasta el punto en que la educación eclesiástica había perdido tanto poder que algunos conventos contrataban tutores particulares para entrenar a los jóvenes que ingresaban. De esta manera, la educación había pasado de ser un lujo de los aristócratas impartido casi exclusivamente por la iglesia a ser una profesión más en el contexto de la Florencia renacentista. (Black, 2007)
Pasando ahora a relacionar el contexto de Florencia con los principios planteados por la UNESCO, se pueden rescatar varias similitudes. Los primeros tres principios rescatan la importancia de la enseñanza así como su diversidad. El primero establece que “la educación permanente debe ser la piedra angular de la política educativa (…) para que todo individuo tenga oportunidad de aprender durante toda su vida.” (Gadotti, 2005) En Florencia este principio se puede ver reflejado en los esfuerzos de los Medici, pues bajo su tutela la ciudad se convirtió en una ciudad rica tanto financieramente, como culturalmente: Cosmo de Medici invirtió más de 600.000 florines de oro patrocinando la arquitectura, la educación y las artes en general. (Sparknotes) (Simple, 2013) El principio 2 establece que “la educación debe ser prolongada durante toda su vida, no limitándose solo a los muros de la escuela. Debe haber una reestructuración global de la enseñanza. La educación debe adquirir dimensiones de un movimiento popular.” Esto se ve reflejado desde la segunda tensión analizada previamente, o la transición hacia una educación no eclesiástica, así como la proliferación de las universidades y las artes, permitiendo una educación activa inclusive fuera de las escuelas que también se mencionó superficialmente. Por último, el tercero establece que “la educación debe ser repartida por una multiplicidad de medios. Lo importante no es saber qué caminos siguió el individuo, sino lo que él aprendió y adquirió.” (Gadotti, 2005) Este se relaciona con el legado de Maquiavelo, en cuanto cuanto tacha la rigidez del modelo Cristiano y se enfoca en los distintos medios y los resultados. Así mismo, la invención de la imprenta permitió potenciar la divulgación de la información y por lo tanto permitir su efectiva expansión y difusión. (Florence)
Siguiendo en este esquema, los principios 6 y 7 se enfocan en el alcance de la educación: el 6 refiriéndose a la población y el 7 al contenido. (Gadotti, 2005) Para analizar la relación con estos principios nos centramos entonces en la concepción de individuo educado. En la sociedad florentina renacentista existió un alto grado de escolaridad, lo cual se evidencia de numerosos registros del Catasto italiano y estimaciones relativamente precisas sobre su población en el renacimiento. Específicamente, esta cifra se ubica entre el 67 y el 83% de los hombres. En cuanto a las mujeres, las normas sociales obscurecen la cantidad exacta, pero igualmente existen numerosos casos registrados de mujeres letradas. De esta manera, entre los individuos educados se incluye una porción significativa de los artesanos o participantes de los distintos gremios. (Black, 2007) Esto se debía también a que saber leer y escribir empoderaba a las personas para formar parte en la economía y, por lo tanto, para poder funcionar en el mundo dominado por de la industria, los negocios y el comercio. De esta manera, el sujeto educado era considerado más obediente y experto, así como un miembro prospectivo de la élite. Éste carácter funcional impulsó a la ciudad a que buscara que la gran mayoría de los ciudadanos fuera letrada, en pro de los principios mencionados. De hecho, la demanda por educadores era tan grande que se generó un déficit en los terrenos aledaños. (Black, 2007)
Por último, nos concentramos sobre los principios 14, 18 y 20, que se refieren a los métodos de enseñanza y de aprendizaje: se busca que el maestro haga más que comunicar ideas y el aprendizaje sea personalizado y accionado por el estudiante. (Gadotti, 2005) Refiriéndonos al contexto renacentista, la alta demanda permitió a la ciudad volverse un nicho atractivo para los maestros, pues estos educadores requerían incentivos para permanecer en un sitio particular. Esto mismo posibilitó que la educación se mantuviera como un sistema riguroso y en constante mejoramiento. Más aún, esta educación iniciaba desde el ámbito preescolar (enseñando el alfabeto) y primario (en lectura y a veces escritura), que era de carácter privado para las familias más poderosas, mientras que para el común de la gente a veces se presentó en forma de unas pocas escuelas comunales locales. (Black, 2007) Más allá de esta educación, se observa una dicotomía entre las familias más adineradas y los miembros de la clase media y los artesanos: en el primer caso predominó la educación en literatura, nuevamente en modalidad privada, mientras en el segundo se observa un enfoque hacia temas más prácticos o preparatorios para estudios profesionales en universidades. Se resalta en particular una de las escuelas comunales más grandes, la de Orsanmichele, que si bien se especializaba en gramática, buscaba cobijar a una gran parte de esta la población, motivo por el cual existen innumerables menciones de ella en los registros del Catasto. (Black, 2007) Lo cual pone en evidencia el fuerte dinamismo tanto en educador como en educado adaptándose a la situación.
Habiendo explorado los distintos mecanismos que predominaron en el sistema educativo florentino renacentista, logramos ver cómo en la ciudad se da una alta concepción del sujeto educado, por lo cual existió una gran presencia de educadores y un marcado interés en temas particulares en educación. Esto a su vez, es lo que logra impulsar a Florencia como ciudad educadora, lo cual se ve reflejado en la multiplicidad de principios analizados. Tratando de dar respuesta a nuestra pregunta de partida, se ilustró una amplia gama de factores culturales y sociopolíticos en el contexto renacentista y se analizó su relevancia en definir la educación ciudadana mediante su relación con los principios de la UNESCO.
Todo esto va encaminado hacia una conclusión similar a la que llega Comenio (2004): el alumno debe aprender a través de la experiencia (aprendizaje activo) y no con la memoria de la palabra. Esto se ve claramente en Florencia debido a que la gran diversidad de personas agrupadas en los distintos gremios u oficios practicantes (e. g. pintores, escultores, profesores y otros artesanos). Cuando hacemos la transición hacia Bogotá, esto se ve llevado a la práctica por medio del programa Escuela-Ciudad-Escuela: con sus expediciones pedagógicas a museos, teatros, parques temáticos y demás espacios, busca precisamente llevar los contenidos curriculares más allá del aula y la teoría, lo cual constituye un argumento para abogar por su continuidad.
Adicionalmente, la mayoría de autores llegan a concluir que la mejor edad para iniciar la formación escolar es en la niñez, (Comenio, 2004) lo cual además está de acuerdo con los principios de la UNESCO (por ejemplo con el principio 6) en que se debe garantizar la educación elemental (Gadotti, 2005). Sin embargo, no se debe que excluir a otros grupos poblacionales, lo cual iría en conformidad con los primeros dos principios. En consecuencia, podría ser más provechoso incorporar en el programa a grupos como personas de la tercera edad debido a su posible mayor influencia en la población general dadas sus mayores experiencias. Esto propendería a potenciar la efectividad del programa propuesto por la Secretaria de Educación, cuyo enfoque principal efectivamente son los niños en su formación elemental.
Para concluir, una vez se reúne la experiencia sociocultural desde la Florencia renacentista con los principios de la UNESCO y la situación actual de la realidad bogotana con el programa Escuela-Ciudad-Escuela, podemos afirmar que el mismo se debería continuar debido a sus beneficios, que no sólo están encaminados hacia los principios, si no que refuerzan y reflejan los elementos en los que se basa una ciudad educadora.
Bibliografía
Black, R. D. (2007). Education and
Society in Florentine Tuscany: Teachers, Pupils and Schools, c. 1250-1500.
Leiden: Brill
NV.
Comenio,
J. A. (2004). Didáctica Magna. Mexico: Porrua.
Florence,
A. (n.d.). Historia de Florencia. Retrieved Febrero 27, 2013, from
http://www.aboutflorence.com/florencia/historia-de-Florencia.html
Gadotti,
M. (2005). Historia de las Ideas Pedagógicas. In UNESCO: La ciudad
Educativa (pp. 306-308). Buenos Aires: Siglo XXI Editores.
International
Encylopedia of Civil Society. (2010). Civil Society History III
Renaissance. Retrieved Marzo 2, 2013, from Springer Link: http://link.springer.com.biblioteca.uniandes.edu.co:8080/referenceworkentry/10.1007/978-0-387-93996-4_535
redacademica.
(n.d.). Escuela-Ciudad-Escuela. Retrieved Febrero 26, 2013, from
http://www.redacademica.edu.co/index.php/preescolar-y-basica/escuela-ciudad-escuela
Sáenz,
J. O. (2005). Formación ciudadaa en los últimos tres gobiernos de Bogotá.
Bogotá.
Simple,
H. (2013, Febrero 27). La Florencia del Renacimiento. Retrieved from
http://www.historiasimple.com/2009/07/la-florencia-del-renacimiento.html
Sparknotes. (n.d.). Retrieved Marzo 5, 2013, from
Florence and the Medici (1397-1495):
http://www.sparknotes.com/history/european/renaissance1/section2.rhtm